Me gusta la cordura sabiendo que es locura; admiro su demencia cuando es causa de ciencia: un poder de miedos quemados en el hogar de los poderes amados.
Siéntese peregrino de la eternidad el genio humano cuando lo es sólo de la historia, y aunque por él se deslizan misterios infinitos viajan tan vacíos como el aliento que cada quien ha de llenar con la fecundidad de su imaginación.