6.6.18

TEONANÁCATL

Gestado en 1995 e incluido en Tropiezos en el purgatorio, el primer volumen de analectas que dejé inédito, dedico a Ramón M. este icaro o canto chamánico que versa sobre la mirada que nos reversa y me fue útil como liana verbal para el rescate de un alma extraviada, la mía.

Condenso en mí al primer
y al último hombre;
veo el revés del devenir,

nado en el llanto
de una placenta sonriente
que me indaga con estelas de expansión.


Soy huella radiante

y susurro de piedras;

soy flujo de estrellas

y materia sibilante:

piel cazando inmensidad desde el matiz,
un dios comestible que se hace el vacío.


5.6.18

TODO CON UNO SE HIERE

Entre tormentos exteriores y tormentas de interior
voy dándome una paz que no predico
porque a decir verdad no la hago mía,
porque aun amándola en todo no me cría,
como la guerra de fuera que llevo dentro.


29.3.18

DE UN HIMNO PAGANO, versos de Miguel Ángel Molinero (1948-2007)

La devastadora fuerza de vivir
y su oculto sentido.
Nadie conoce otra medida.

Su imperio encierra
toda imaginable vileza.
Y el esplendor que apagadamente canto.

Pues nada de igual modo se produce.
Esa es la desnuda verdad
a la que pocos quieren sujetarse.
Nada necesita explicación
fuera de esta ley de lo mudable.

Oh, gigantesca herida.
Oh, amor más perdurable que los siglos;
acógeme, escóndeme, guárdame.
Díctame estas palabras descarnadas.
Sea siempre fiel a tu misteriosa justicia.

24.3.18

EL ESCONDRIJO

El sueño yo a las piedras quitaría
por aclarar a los hijos de la noche
que no habita el alma en el cuerpo,
que este va envuelto en ella
como va el hueso en la pulpa.

  

12.3.18

EL DESENSUEÑO

Si tan fácil fuera vencerla
como caído dejo un suspiro
daría mi vida entera
por cada segundo de más.