8.9.17

¡AH DE LA VIDA!, soneto de Francisco de Quevedo al que arrimo el ascua de mi voz en recuerdo de su exilio definitivo tal día como hoy del año de gracia de 1645

 «¡Ah de la vida!»… ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

8.8.17

LA CONCHA DEL ERMITAÑO

A veces soy un cangrejo
y otras, sólo alicrejo;
redundo caer del cielo
y de subir no me privo
hasta tocar el cieno.

7.8.17

SEQUÍA

De una nube soy sombra
y de esa sombra me asombra
que fertilice desiertos.

13.6.17

LOS DUELOS DEL QUEBRANTO

Cuando sin ira se queda
no hay hombre que no sea santo,
ni santo que no sea demonio
cuando su cólera rueda.

9.6.17

FALIMIENTO

Tú con tu media verdad
y yo con mi media mentira
más que una verdad entera
completamos la falsedad.