Al Inmortal han de serle eternas las soledades del instante que le duran los mundos que va creando. Una pena sin final de mortal necesidad es el alma que tú y yo lleva en llama el mismo Dios.
Vamos de mierda a mierda y vivimos porque nos toca mover hasta el fin nuestra roca. Del hoyo materno al hoyo eterno, entre trampas anda el juego de los acasos que ocasos fían.
No sé por qué al placer que hacemos entre tú y yo otros lo llaman joder. Joder es que otro ser pueda, tras el placer culminado, ser sin querer fabricado.